El cáliz

0.83 IVA incluido

  • Ediciones personalizables
  • Devoluciones sin coste durante 30 días
  • Reembolsos sin complicaciones
  • Envíos gratuitos para pedidos de más de 10 euros

Sin existencias

SKU: 9788490078488 Categoría: Etiquetas: , ,

El cáliz. Emilia Pardo Bazán

Ante la amenaza de que, como entonces se decía, los de Napoladrón llegasen de un momento a otro, el abad del Monasterio de Sangreiro pensó en la necesidad de esconder el tesoro monacal. Y con tal fin llamó a su sobrino Ramón, mozo de empuje, gran cazador, familiarizado con los rincones de la sierra.
Vino, y encerrose con el tío en la celda abacial. Duró la conferencia cerca de una hora, y cuenta que ni uno ni otro gustaban de perder el tiempo. Se discutieron los pormenores, y aun cuando al pronto el abad era partidario de que el sitio fuese conocido de alguien más que del encargado de la ocultación, acabaron por convenir en que secreto entre tres ya no es secreto y por acordar que solo Ramón lo supiese. Así que los invasores se retirasen, se desenterraría el depósito.
Claro es que el escondrijo había de ser en los montes. De noche, portearían los mismos monjes a un lugar convenido los sacos, y los iría transportando después Ramón. La soledad de aquellos lugares, fragosos y cortados por precipicios, aseguraba la reserva.
A pesar de que Ramón, en interés del salvamento, encargó a su tío que no se escondiese sino aquello que tuviese valor excepcional, porque algo se debía dejar para presa del enemigo, se obstinó el abad en poner a salvo la efigie de Nuestro Señor Sangreiro, tosca talla, muy primitiva, que en un saqueo carecería de valor. Pero la historia de la efigie iba unida a la de la misteriosa copa o cáliz, que en aquellos lugares selváticos había tenido una leyenda análoga a las que se refieren en otros puntos de España. En Sangreiro, a decir verdad, ya la leyenda solo era conocida de los monjes y de la gente aldeana, que creía firmemente que en la extraña copa, adorada en la iglesia el día del Corpus, había rebosado el vino de la Cena, transubstanciado en divina sangre. Y los monjes enseñaban a los contadísimos viajeros que aportaban por allí una vez cada cincuenta años, ciertos trazos que, al pie del crucifijo titular, figuraban groseramente un cáliz. Las leyendas no han menester más.

Fragmento de la obra

Encarga una edición crítica a medida

Con Linkgua Ediciones puedes encargar ediciones críticas de nuestros libros clásicos que incluyan tus notas, índices y glosarios. Llena este formulario con tu propuesta. Te responderemos en menos de 24 horas.*

* No hacemos autoedición. Las ediciones críticas por encargo son solo de libros de nuestro catálogo.

Estos son los formatos y dimensiones de nuestros libros:

AltoAncho
Rústica tipográfica148 mm210 mm
Rústica ilustrada149 mm210 mm
Tapa dura152 mm228 mm